En la actualidad, especialmente en el ámbito educativo, es frecuente encontrar referencias a las Inteligencias Múltiples. Del mismo modo también se advierte que, en ocasiones, hay cierto desconocimiento sobre su origen, los conceptos asociados, su proyección en el aula, su vinculación con la Inclusión…  En FORPE Centro Educativo queremos ayudaros para ello Jose Ramón Pato, profesor de nuestro equipo docente ha elaborado un documento en el que se responden a todas estas cuestiones y que ha sido facilitado a nuestros alumnos. Por razones de espacio (39 páginas) no podemos reproducirlo integramente, pero si que os vamos a presentar un breve extracto del mismo (Si estás interesado en conseguir el documento completo puedes acercarte a nuestras instalaciones en Viaducto Marquina nº7-bajo FRENTE A ESTACIÓN DE RENFE Oviedo)

  1. CONCEPTUALIZACIÓN.

Howard Gardner elaboró su teoría a partir de una serie de reflexiones y preguntas que se fue haciendo a lo largo de varios años en el inicio de su vida académica. Para comprender su teoría es interesante partir de un breve recorrido biográfico en el que podemos ir analizando cómo van surgiendo las preguntas claves que trató de contestar a través de la Teoría de las Inteligencias Múltiples.

Al iniciar sus estudios de psicología evolutiva y cognitiva se sorprendió de un fenómeno que observó: casi todas las grandes teorías de esta disciplina entendían el pensamiento científico como el estadio final del recorrido del desarrollo cognitivo. Gardner pensó que parecía que todos las personas estábamos llamadas a ser científicos y que, por tanto, una persona con todas sus capacidades cognitivas desarrolladas, debería pensar como un científico. Este hecho le llamó la atención, pues desde su infancia, había sentido gran interés y afición por el arte y la música, algo que combinado con sus estudios de psicología evolutiva, le llevó a preguntarse:

¿Estamos todos llamados a ser científicos? ¿Qué ocurre con el pensamiento y el desarrollo cognitivo de los artistas? ¿Es diferente el pensamiento de los músicos o de los pintores?

Creí legítimo pensar que las capacidades de los artistas eran tan cognitivas como las de los científicos[1].

Un segundo momento en su biografía que también marcó un hito importante en la elaboración de su teoría, fue la posibilidad de combinar su trabajo en el Proyecto Zero, un grupo de investigación de Harvard, donde se trabajaba con niños con desarrollo evolutivo normal con el objetivo de tratar de comprender el desarrollo de su cognición, con una experiencia de colaboración con un instituto dedicado a la rehabilitación y tratamiento de personas que tras un accidente habían sufrido una lesión cerebral resultante en afasia. Esta experiencia doble le llevó a darse cuenta de que las personas poseemos una amplia gama de capacidades relativamente separadas, puesto que la eficacia en una de esas capacidades no implicaba necesariamente un funcionamiento eficaz en otra, o por el contrario, que tras lesiones cerebrales, la desaparición de una determinada función no implicaba la desaparición de otras, y tampoco que no existieran mecanismos de compensación frente a esa función dañada.

En tercer lugar, vamos a recordar la posibilidad que una beca de estudios en los Países Bajos dio a Gardner para estudiar en profundidad los procesos cognitivos que se escondían detrás de determinadas disciplinas. Se propuso examinar la cognición humana en contextos disciplinarios concretos.

Tres momentos claves en la biografía científica del autor que nos llevan a entender que en un momento dado, cerca del año 1983, Gardner se planteara cómo comunicar sus descubrimientos y qué nombre darle a la teoría que había estado esbozando en estos años gracias a todas sus experiencias. ¿Cuál sería la mejor manera de escribir sobre mis descubrimientos?, se preguntaba. Y lo tuvo claro, se apropiaría de un concepto psicológico potente y controvertido, que era el que mejor se adecuaba a lo que él había elaborado: una nueva teoría sobre la Inteligencia. Y así nació la Teoría de las Inteligencias Múltiples

Gardner nos ofrece una definición de inteligencia:

Potencial biopsicológico para procesar información que se puede activar en un marco cultural para resolver problemas o crear productos que tienen valor para una cultura, y que se traduce en un conjunto de ocho tipos de inteligencias, identificables y científicamente comprendidas, que suponen diferentes estilos y funciones referidas a distintos ámbitos de aplicación: espacial, lingüística, musical, naturalista, corporal kinestésica, emocional (interpersonal e intrapersonal) y lógico-matemática.

  1. FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA.

La rigurosidad con la que Howard Gardner desarrolló su Teoría le llevó a enumerar una serie de criterios que nos ayudan a dilucidar si estamos o no ante un tipo de inteligencia. Estos criterios y su procedencia son: BIología, Análisis lógico, diferentes ramas de la Psicología..
De esta manera, se han definido las 8 inteligencias que vamos a analizar a continuación y se deberán describir las próximas inteligencias, en el caso de que se plantearan nuevas posibilidades. En este sentido hay una discusión encima de la mesa sobre un nuevo tipo de inteligencia, la inteligencia existencial, sobre la que aún no parece haber acuerdo.

 

INTELIGENCIA LÓGICO-MATEMÁTICA

La inteligencia matemática es la capacidad de resolver problemas, no solo matemáticos, a través de la manipulación de datos numéricos y del razonamiento lógico.

Las personas que tienen muy desarrollada su inteligencia matemática son personas que:

  • Razonan de forma inductiva: observadas y organizadas varias situaciones o elementos, y detectadas coincidencias entre ellos, se concluye que hay una probabilidad muy alta de que esa característica siempre observada sea propia de ese elemento o situación y, por tanto, se repita. Un buen ejemplo de razonamiento inductivo puede ser el siguiente:
    • Observamos al alumnado de una clase, que tiene 7 años.
    • Ordenamos y organizamos a esos alumnos. Por un lado los que les gusta el fútbol y, por otro, a los que no.
    • Calculamos que a un 95% del alumnado le gusta el fútbol.
    • Concluimos que hay muchas probabilidades de que si conozco a un niño de 7 años, muy probablemente le guste el fútbol.
  • Razonan de forma deductiva: observadas y organizadas unas premisas, se llega a una conclusión que es necesariamente cierta. P. ej.:
    • Todas las frutas cítricas contienen vitamina C.
    • La piña es una fruta cítrica.
    • Conclusión: la piña tiene vitamina C.
  • Les gusta relacionar conceptos: usan mapas mentales que les ayudan a ver todas las relaciones posibles de aquello que están estudiando.
  • Manejan mentalmente con facilidad sistemas de símbolos como los números u otros (señales de tráfico, banderas, logos…): hacen, p. ej., cálculos mentales rápidamente.

Como ejemplos de aplicación de esta inteligencia puede citarse a Pitágoras o Stephen Hawking.

Muchos de nuestros alumnos sienten terror ante las matemáticas, mostrando inseguridad para resolver los problemas. Esto sucede porque se sienten incapaces de resolverlo y les bloquea al ver el problema como una dificultad y no como un reto.

INTELIGENCIA MUSICAL

Hábil con el ritmo y la música

¿Cierras los ojos y escuchas melodías en tu cabeza? ¿Tarareas canciones a menudo? ¿Tus pies y tu cuerpo se mueven al ritmo de la música que escuchas? ¿Te tranquiliza oír música cuando estás nervioso? ¿Si estás triste, cantas una canción alegre para sentirte mejor? ¿Tocas algún instrumento? ¿Te has inventado alguna canción?…

Si has respondido a todo o a casi todo que sí, no lo dudes, tienes una buena inteligencia musical. Eres capaz de disfrutar, pensar y expresarte con los sonidos armónicos que produce la música.

Como ejemplos de aplicación de esta inteligencia puede citarse a Beethoven o Lang Lang.

INTELIGENCIA ESPACIAL

Hábil con imágenes

Es la inteligencia que resuelve problemas o crea productos a través de las imágenes, las formas, los puntos, las líneas… Esta inteligencia comprende mejor la información que es visual y utiliza preferentemente las imágenes para pensar.

INTELIGENCIA NATURALISTA

Hábil con elementos de la naturaleza.

La inteligencia naturalista es aquella que poseen las personas con una sensibilidad especial hacia la naturaleza, preocupadas por su conservación; aquellas a las que les gusta observar los comportamientos de los animales durante horas y son capaces de clasificar especies de animales o plantas por sus características. Son personas que saben sobre las estrellas y observando el cielo, las nubes o el viento, pueden predecir el tiempo que hará mañana.

Esta inteligencia se demuestra además de por los intereses y capacidades de una persona para relacionarse con el mundo físico y los seres vivos que en él habitan por la forma de enfrentarse a los problemas que tienen. Son personas que siempre están haciéndose preguntas sobre el porqué de las cosas, sus causas, elaborando hipótesis sobre posibles respuestas a esas preguntas y, por tanto, experimentando para comprobar sus respuestas.

Como ejemplos de aplicación de esta inteligencia puede citarse a Charles Darwin y Temple Grandin.

INTELIGENCIA CORPORAL-KINESTÉSICA

Hábil con mi cuerpo.

Es la capacidad de usar el cuerpo (total o segmentariamente) para poder resolver problemas o retos. Es una inteligencia que exige coordinar la mente con el cuerpo para realizar una actividad física perfecta. Se usa el cuerpo como canal de información y como canal de expresión de la mente.

Para muchas personas, los canales auditivos y visuales son insuficientes para procesar, comprender y recordar la información. Necesitan manipular y experimentar físicamente con lo que aprenden, pues su aprendizaje se basa también en procesos que tienen que ver con el tacto o el movimiento.

Deportistas, bailarines o coreógrafos y los actores, son buen ejemplo, pero también los cirujanos o escultores, quienes necesitan dominar la motricidad fina y controlar sus brazos y manos con precisión para lograr ejecutar aquello que la mente ordena o crea.

Como ejemplos de aplicación de esta inteligencia puede citarse a Rafael Nadal o Teresa Perales.

INTELIGENCIA EMOCIONAL

La inteligencia emocional une dos tipos de inteligencia: la interpersonal y la intrapersonal. “Intra” es un prefijo que se pone delante de algunas palabras y que significa “dentro”. “Inter” es un prefijo que se coloca delante de algunas palabras y significa “entre”.

Así que “intrapersonal” es lo mismo que “dentro de la persona” e “interpersonal” es entre las personas.

Por tanto, la inteligencia intrapersonal hace referencia a cómo nos conocemos a nosotros mismos, a si somos capaces de saber lo que sentimos, a la forma en que conseguimos controlar y regular los sentimientos.

Hábil conmigo mismo.

La inteligencia interpersonal es la capacidad de entender a los demás y lo que sienten, y a nuestras habilidades para relacionarnos con las demás personas (hacer amigos, trabajar en equipo, defendernos…).

Hablo con los demás.

Como ejemplos de aplicación de esta inteligencia puede citarse a Mª Teresa de Calcuta o Belén García Bellón.

INTELIGENCIA LINGÜÍSTICA

Hábil con palabras.

Es la inteligencia que resuelve problemas a través de las palabras, las utiliza para pensar y aprender, y además juega y crea bellas obras con el lenguaje.

El lenguaje es el gran invento del hombre. Poder comunicarnos, con palabras, con imágenes, con gestos y expresiones faciales, con sistemas como el braille, es imprescindible para todas las personas. Para aprender, para expresar lo que necesitamos, para entender el mundo que nos rodea, para convencer a otros, para todo, necesitamos el lenguaje.Como ejemplos de aplicación de esta inteligencia puede citarse a Gloria Fuertes o Hellen Keller.

       3. PROYECTO SPECTRUM.

Howard Gardner, amparado por el Proyecto Zero un proyecto de investigación psicológica y educativa de la Universidad de Harvard y motor de la teoría de las IM, pone en marcha el Proyecto Spectrum con el objetivo de desarrollar herramientas que ayuden a descubrir las capacidades intelectuales variadas de los niños más pequeños, logrando una educación integral, que lleva a la formación de niños autónomos

El proyecto se experimentó por primera vez en el curso 1989/1990, con el objetivo de determinar si podían detectarse determinadas capacidades en una población de primer grado en situación de riesgo (riesgo de abandono, fracaso escolar, contextos de marginalidad) y, en tal caso, si el hecho de fomentar su desarrollo podría ayudar a mejorar su rendimiento académico.

El enfoque Spectrum subraya la importancia de la observación directa y minuciosa, así como el descubrimiento de los puntos fuertes en los que destaca cada estudiante y se utilizan como base de un programa educativo individualizado. Esas áreas fuertes sirven además de puente para el trabajo de otras áreas en las que pudiera tener más dificultades, interesándole así en otras tareas frente a las que pueda sentir más rechazo puesto que se siente menos competente.

 

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