CINCO CONSEJOS FÁCILES PARA APRENDER CUALQUIER IDIOMA CON ÉXITO


 

Hoy te vamos a facilitar 5 consejos fáciles para aprender cualquier idioma.

¿Cuántas veces hemos oído lo mucho que cuesta aprender un idioma? ¿y cuántas veces nos hemos propuesto aprender uno… y no lo hemos hecho? ¿eres de los que piensa que nunca llegarás a ser bilingüe? ¡más te vale tomar nota!

 

  1. Tienes que tener claro por qué lo estás haciendo

Parece obvio, ¿verdad? Pero es la clave de todo: si no tienes un buen motivo para aprender un idioma, es fácil que, antes o después, te desmotives. Saber por qué lo haces y tenerlo siempre presente te ayudará a no abandonar tu propósito. No importa cuál sea tu motivación, lo realmente importante es comprometerse al máximo: „¡Quiero aprender este idioma y haré todo lo que pueda para conseguirlo!“

 

  1. ¡A tope con el idioma!

Una vez te has decidido, la inmersión es lo más recomendable: el enfoque de 360º. Cualquier herramienta es buena para aprender, concéntrate en practicarlo todos los días sin excepción. Absorbe el máximo desde el principio e incorpóralo a tu vida diaria, intentando usarlo en cualquier momento del día. Todo consiste en poner en práctica lo que estás aprendiendo, ya sea escuchando música en ese idioma, escribiendo un e-mail o viendo las noticias. ¡Sumérgete en su cultura hasta que deje de ser ajena!

 

  1. Mantenlo „vivo“

Si quieres mantener una conversación, mejor no perderse en libros de texto y manuales. Hablar con gente te ayudará a mantener relevante el idioma. No hace falta que vayas al extranjero, basta con poner el idioma que estás aprendiendo en una disposición diaria más general y útil, aunque sea yendo al restaurante de ese país más cercano e intentando pedir la comida en ese idioma.

Una muy buena forma de tener el idioma presente y practicarlo con poco esfuerzo es con un amigo: alguien que está aprendiendo como tú, alguien con quien hablar, un compañero que te empujará a seguir esforzándote y a permanecer motivado, ¡avanzarás mucho más rápido!

Si no tienes con quien practicar, no dudes en practicar contigo mismo: piensa y habla contigo mismo en tu nuevo idioma siempre que puedas. Así mantendrás fresco el nuevo vocabulario y te dará mucha confianza a la hora de hablar en público, ¡verás la diferencia!

 

  1. Aprende y disfruta como un niño

Los niños aprenden rápido y puede que la clave esté en retomar ciertas actitudes infantiles fundamentales: el deseo de experimentar en otro idioma, la falta de conciencia de uno mismo y la disposición a cometer errores.

Y sobre todo, ¡diviértete como los niños! Usa tu nuevo idioma de cualquier forma que te apetezca, mézclalo con tus aficiones favoritas: escribe poemas o dibuja un cómic en ese idioma… ¡cualquier cosa que te haga disfrutar!

 

  1. Escucha

Antes que aprender a correr hay que aprender a caminar. Del mismo modo, hay que aprender a escuchar antes que a hablar. Escuchando, conseguirás que el nuevo idioma deje de parecer extraño y se vuelva familiar y cercano y te será más fácil hablarlo.

Escuchando una y otra vez es la mejor manera de dominar ese sonido que no existe o que es diferente en tu idioma, de adoptar la pronunciación y entonación adecuadas, tan difíciles de aprender de otro modo.

 

 

LOS PEORES ERRORES AL APRENDER UN IDIOMA

Has decidido que quieres aprender ese idioma, estás motivado y te esfuerzas constantemente, pero no acabas de ver avances o éstos no son suficientes… puede que estés cometiendo algún error que lastre tu aprendizaje. Muchas veces, no se trata de añadir más esfuerzo, sino de utilizar bien el esfuerzo que ya realizas. Estos son los peores errores que puedes cometer a la hora de aprender un idioma:

 

  1. Tener miedo a equivocarte

Es normal equivocarse, más aún si queremos comunicarnos en un idioma nuevo. Admitir y aceptar que no lo sabes todo es la base para mejorar y avanzar. A base de errores se aprende: no te dé miedo equivocarte, simplemente registra tus errores y lo que has aprendido de ellos para mejorar. Verás que poco a poco dejas de sentir estrés y empezarás a verlos como oportunidades para aprender más. Asume que te vas a equivocar muchas veces y acéptalo con naturalidad, ¡nadie nace sabiendo!

 

  1. Pensar que nunca  alcanzarás una buena pronunciación

Reconozcámoslo: es muy fácil sentirse abrumado ante la cantidad de sonidos distintos y extraños del nuevo idioma. Por eso, es recomendable identificar los aspectos fonéticos que te resultan más difíciles, elaborar una lista de palabras que sean útiles para ti y tratar de pronunciarlas. Compara tu propia pronunciación con la de los hablantes nativos (en diccionarios o en internet, por ejemplo) y repite el proceso hasta que tu mente se acostumbre a crear estos nuevos sonidos.

 

  1. Paralizarte ante las dificultades de gramática

Seguramente el lenguaje que estés aprendiendo te traerá dificultades a nivel de gramática. Sin embargo, también existirán aspectos de la gramática que te resultarán menos complicados.  Puedes simplificar los puntos difíciles aprendiendo a disfrutar aquellos aspectos que sí te resulten más sencillos (por ejemplo, la conjugación de los verbos ingleses es mucho más sencilla que la española). De esa manera, relativizarás los aspectos más difíciles y les darás sólo la importancia justa.

 

  1. Aprender el vocabulario incorrecto

Uno de los errores más comunes a nivel principiante es enfocarse en aprender palabras que no son las más relevantes para mantener una conversación real en la vida diaria. En vez de esforzarte en memorizar palabras que probablemente nunca utilices, es mucho más útil aprender aquellas expresiones y palabras que de hecho sean relevantes para ti (tus hobbies, miembros de la familia, ocupación, alimentos, etc.). Esto hará que recordarlas y mantener una charla con ellas sea mucho más sencillo.

 

 

  1. Creer que la inmersión cultural solo se logra con viajar al extranjero

Muchas personas están convencidas de que para realmente entrar en contacto con un idioma es imprescindible pasar unos meses viviendo en otro país. No obstante, con la ayuda de las herramientas que ofrece Internet, este no es el caso.

Se trata, más bien, de modificar tu rutina diaria para que se produzca una exposición a este idioma, ya sea a través de películas, música, radio, series de tv, audiolibros o aplicaciones. Además, puedes establecer conversaciones con nativos a través de Skype y cambiar el idioma de aplicaciones como Facebook o Twitter para continuar sumergiéndote en la nueva lengua.

 

 Dra. Inés Avedillo

EXPERTA EN IDIOMAS

/inesavedillo

 

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